RECIBE UN CUENTO, ROMANCE, NOTICIA O ARTÍCULO SOBRE NARRACIÓN Y TRADICIÓN ORAL SUSCRIBIÉNDOTE AQUÍ.
Please wait

Blog

LA LECTURA BAJA DE SU PEDESTAL PARA "FOMENTARSE"

En esta ocasión, una interesante aportación sobre estrategias para "fomentar a la lectura". Para mí lo más destacable, es la humanización de a lectura como una conquista personal, emocional, íntima y por supuesto, no interferiza o forazada. A partir de ahí, cualquier cosa que no la interrumpa, ya es un avance. De todas formas ahí dejo lo que Gema Lozano propone desde su experiencia. lectura

Artículo de Gema Lozano publicado en YOROKOBU.es el pasado 26 de mayo de 2016.

Leer a diario o siempre que se puede es lo que diferencia a los lectores asiduos (o lectores a secas) de los que no lo son. Irene Rodrigo se incluye en el primer grupo. A la periodista le entusiasman tanto los libros que nunca ha llegado a entender que haya gente que no comparta su afición.
Hace un tiempo creyó dar con la clave del porqué de esa desafección que siente parte de la población por la lectura: «Muchas veces la subimos a un pedestal. Hay que bajarla de allí y hablar de ella como lo que es: algo normal, cotidiano y familiar, que no tiene razones para ser percibido como distante o complicado».
Su propósito con Leeme.tv es poner esto en práctica. «Es un programa sobre divulgación literaria que tiene como objetivo el acercar los libros a todo tipo de públicos, tanto a los lectores como a los no lectores (todavía…)».
Junto con el ilustrador Nacho Vergara, en cada programa Rodrigo escoge un título de la literatura universal y lo desgrana, aunque sin spoilers. «Lo que hacemos es establecer conexiones entre nuestras vidas y las páginas. Sabemos que todos los libros hablan de nosotros, así que nos encargamos de buscar esos puntos de encuentro: las experiencias que todos hemos vivido o viviremos, las emociones que todos hemos sentido o sentiremos, los problemas que todos atravesamos en algún momento, etc.».
Dice que el propósito es que al acabar el episodio, el espectador tenga necesidad de leer ese libro o cualquier otro. «El caso es que sienta deseos de leer, y que esos deseos nazcan de él mismo, porque se ha identificado con la trama, con un personaje o con el propio autor del libro».
De momento son 7 los programas que lleva Léeme en los que los protagonistas han sido libros como RayuelaCien años de soledad, Platero y yo o Por quién doblan las campanas. «Ver uno de ellos es la mejor forma de entender en qué consiste el programa. Las personas que han leído largas explicaciones como esta coinciden en que todas estas palabras no logran describir ni un 1% de Léeme (el porcentaje me lo he inventado, :D)».

VER ARTÍCULO ORIGINAL

LITERATURA INFANTIL, ALGO MÁS QUE ENTRETENIMIENTO

 

En esta ocasión, os acerco el texto íntegro del pregón de inauguración de la Feria del Libro de Sevilla de 2016. No tienen desperdicio las palabras de Antonio sobre "las literaturas infantil y juvenil, que también les gustan a ellos (pequeños y jóvenes)" .
Por Antonio Rodríguez Almodóvar
Académico Correspondiente de la RAE
        
Está convenido que literatura infantil es aquella que también interesa a los niños. Quiere decirse que, primero, ha de importar a todos. Y, solo de un modo particular, a los alevines de la tribu. Nadie sabe cómo sucede tal cosa, más parecida a un milagro, pero así ocurría con los cuentos de tradición oral. En la tertulia campesina, o en la del hogar, no se hacían distingos entre grandes y chicos. Se contaba para todo el que estaba por allí, y ya está. Luego, cada cual se enganchaba al relato,  la canción o el romance que más le gustaba. No se decía “niño, tápate los oídos”, o “salte un ratito a jugar”. No había censura previa, ni mucho menos se atendía a ese artefacto de “lo políticamente correcto”, que él solo puede acabar con la literatura toda, la grande y la chica. (Él solito, por decirlo con ese diminutivo tan expresivo del andaluz, que lo mismo sirve para los afectos más tiernos que para anunciar las mayores catástrofes. Pero ya volveremos a ocuparnos de esa plaga de nuestro tiempo). En materia de lo que conviene o no conviene a la mente infantil, perdonen que me atenga a una verdad de Perogrullo: si un niño entiende algo, es que su mente ya está por hacerlo.  Y si no lo entiende, no pasa nada; si acaso se aburrirá un poco más, como la pobre Alicia aquella tarde de verano a orillas del Támesis, justo antes de que un clérigo tartamudo intentara ponerle remedio a su situación. Pero esa es otra historia. Quería decir que, tanto en un caso como en otro, ¿dónde está el problema? ¿No estará por ventura en la mente compleja de algunos adultos, en sus propios prejuicios o dilemas morales?

Leer más...

¡QUEREMOS JUGAR EN LA CALLE!

calle

 

Esta quincena os remito un interesnate artículo sobre cómo la infancia ha ido siendo relegada en esta sociedad, a un plano muy poco prioritario salvo por los intereses comerciales.

En este artículo veo reflejado lo que ya Francesco Tonucci venía comentando y reivindicando en sus tesis desde los años 70. Espero que la reflexión sobre el tratamiento que damos a la infancia, os sea de provecho. 

¿Cuándo fue la última vez que vieron a un grupo de niños menores de años en la calle sin la compañía de algún adulto? Vivimos en un país con un clima ideal para disfrutar al aire libre, una diversión que no supone gastos, donde lo único indispensable es contar con cómplices de juego. Entonces, ¿por qué los niños no juegan en nuestras calles?

Leer más...

UNA OBSERVACIÓN PSICOLÓGICA DE LOS CUENTOS TRADICIONALES

  "La mitología es una psicología de la antigüedad. La psicología es una mitología de la modernidad."

James Hillman

cuentos hadas

 

 

 

 

 

 En esta ocasión, os acerco una aportación de Estrella Ortíz publicada el pasado 8 de Noviembre de 2015 en la web de AEDA, Asociación de Profesionales de la Narración Oral en España. Mi intención con esta información es que cada vez más, los cuentos reciban el valor, dentro de la cultura y de la literatura, que se merecen y no queden como un género menor, simple.Pero sobre todo, que al acercarnos a ellos, los cuentos y nos atrevamos a emplearlos, lo hagamos con la misma responsabilidad y respeto  que un cirujano utiliza el instrumental y el conocimiento del cuerpo. 

Los relatos son compañeros de viaje de la existencia humana; antes de la escritura ya estaban ahí, haciendo las noches más cortas y aportando sentido a este mundo cambiante y misterioso. Los relatos ancestrales proporcionaban contenido imaginativo a las actividades de la comunidad, arropando con palabras los ritos de toda índole. Sus temas trataban los asuntos del adulto, y solo en épocas relativamente recientes se consideraron propios de la infancia. Se diría que con el paso del tiempo muchos de estos mitos se descontextualizaron de las circunstancias en los que se contaban para convertirse en mero entretenimiento, al menos en apariencia.

Leer más...

CUENTOS Y SEXISMO

Amo los cuentos. Me crié en oralidad. Y pese a estar repetidamente expuesta a la "nefasta" influencia de algunos perfiles de heroínas como la Cenicienta, la Bella Durmiente del bosque,  Blancanieves y tantas otras, mira tú por dónde, salí feminista. Es por ello que quiero aquí y ahora romper una lanza en favor de los tan denostados cuentos de hadas y compartir mi experiencia como escuchadora insaciable y como narradora profesional en relación al “sexismo” y otros “ismos” atribuidos a los cuentos populares.

Es cierto que los cuentos tradicionales, en la medida que son una manifestación del imaginario colectivo, una producción cultural, están también impregnados de valores discriminatorios de todo tipo. ¿Cómo no van a estarlo? Si fuera de otro modo, ahí sí que me resultaría extraordinariamente sospechoso.

Hace décadas, la crítica feminista, en el ámbito de la coeducación, puso bajo la lupa la ficción de los cuentos populares, considerada exclusivamente infantil -lo que es  en sí mismo otro prejuicio- para denunciar los roles y los estereotipos de género.

Por aquel entonces, por ejemplo, la versión de  los hermanos Grimm de Blancanieves contaba:

“Todo en aquella casa era pequeño, pero más lindo y limpio de lo que se pueda imaginar. Cerca de la chimenea estaba puesta una mesita con siete platos muy pequeñitos, siete tacitas de barro y al otro lado de la habitación se alineaban siete camitas muy ordenadas… 

-Si quieres cocinar, coser y lavar para nosotros -dijeron los enanitos- puedes quedarte aquí y te cuidaremos siempre. Blancanieves aceptó contenta. Vivía muy alegre con los enanitos, preparándoles la comida y cuidando de la casita.”

Leer más...